SUDAMÉRICA BY NIGHT

Información extraída de http://members.fortunecity.com/mascarada/sud/wod.htm


     Es un estudio de contrastes. Su geografía física incluye algunas de las m s altas montañas del mundo, las mayores extensiones de jungla, tres grandes cuencas fluviales, y cientos de kilómetros cuadrados de altiplano. El clima varía entre condiciones propias de la tundra y el calor tropical mas sofocante.


     El ganado de Sudamérica es igual de heterogéneo. Hay cuatro grandes ramas predominantes: los indios americanos nativos, los blancos descendientes de los primeros exploradores y colonos europeos (principalmente españoles y portugueses), las personas de ascendencia africana, cuyos antepasados llegaron a América en gran su mayoría en calidad de esclavos, y las de origen mixto (llamados mestizos si son mezcla de europeo e indio y mulatos si es de europeo y negro). Estos variados trasfondos étnicos se han mezclado a lo largo de los siglos, combinándose para crear una rica mixtura exclusivamente sudamericana.


     Esta diversidad tiene su reflejo entre los Vástagos del continente: Vampiros de todos los clanes beben del ganado sudamericano; el continente tiene algo para todos... y sus vampiros lo demuestran. Antiguos Matusalenes, algunos procedentes de las noches precolombinas, coinciden con hambrientos neonatos de otros continentes, recién llegados en busca de fortuna. Los agitadores Brujah se dedican a aguijonear una escena política ya de por sí turbulenta, mientras los Gangrel acechan en las selvas y entre los campesinos. Hermosos Toreador, adornados con oro y vistosas sedas, recorren la noche tropical, seguidos por batallones de adorado, res criados heridos de amor. Los Lasombra llevan sus asuntos con una informal y refinada crueldad desconocida mas al norte. Algunos vampiros buscan sólo un refugio seguro; otros, hacerse un nombre tomando lo que puedan a cualquier coste.


     El sorprendente número de Caitiff que emigran a Sudamérica preocupa a muchos Vástagos locales. Algunos lo ven como un signo de la inminente Gehena, y unos pocos han llegado a acabar con los Caitiff nada m s verlos para garantizar su propia seguridad.